En Cartagena, comenzó la agenda previa de ICARRD+20

En Cartagena, comenzó la agenda previa de ICARRD+20

La agenda previa a la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20) comenzó ayer con un evento internacional que situó la redistribución de la tierra y la reorganización territorial como pilares para enfrentar la crisis climática, ambiental y alimentaria. 

La Conferencia Internacional Tierra, Vida y Sociedad, realizada en la Universidad de Cartagena, reunió a líderes del movimiento campesino, expertos en gobernanza de la tierra y académicos de distintos países. El encuentro subrayó que los desequilibrios territoriales actuales —como la concentración de la propiedad, la presión extractiva y la expansión desordenada de monocultivos— agravan la inseguridad alimentaria y el deterioro ambiental. 

Durante el evento, los participantes coincidieron en que la reforma agraria debe entenderse como una política contemporánea esencial para garantizar sostenibilidad territorial, justicia social y estabilidad democrática, y no como un debate superado. En un contexto marcado por el aumento del hambre y la degradación de los ecosistemas, se planteó que democratizar el acceso a la tierra puede contribuir a mitigar emisiones, restaurar suelos y proteger la biodiversidad.

Entre los panelistas estuvieron Morgan Ody, secretaria general de La Vía Campesina; el investigador colombiano Darío Fajardo; Carlos Duarte, presidente del Grupo de Trabajo de la UNDROP; Ward Anseeuw, del Observatorio Global de la Tierra de la FAO; y Dionicio Canahui, representante del International Indian Treaty Council ante la FAO. Sus intervenciones destacaron el papel de los sistemas agroecológicos, la soberanía alimentaria y el fortalecimiento de las economías campesinas como estrategias clave frente a la volatilidad de los mercados internacionales.

El foro también hizo un llamado a la academia para asumir un rol activo en la transformación rural. Según los panelistas, la transición hacia sistemas agroalimentarios sostenibles exige investigación aplicada, diálogo entre el conocimiento científico y los saberes territoriales, así como políticas públicas sustentadas en evidencia.

En un segundo panel, el académico sudafricano Mnqobi Ngubane advirtió sobre las profundas desigualdades del sistema económico global y la necesidad de que las comunidades rurales mantengan una agenda activa en defensa de sus territorios y derechos colectivos.

Durante la jornada se abordaron, además, el enfoque agroecológico como ruta de transición productiva, la concepción integral de la tierra como territorio de vida y las barreras estructurales para la titulación rural. Asimismo, se discutieron políticas orientadas a fortalecer la agricultura familiar, campesina, étnica y comunitaria.